Tres mil años de historia

Lo que somos
se ha escrito
despacio.

Desde las cuevas de la sierra de Almenara hasta la villa de hoy, el pueblo ha sido habitado por carpetanos, romanos, mudéjares, nobles castellanos y, sobre todo, por quienes lo trabajan cada día.

1300 a.C.
Edad de Bronce
Siglo II a.C.
Carpetanos
Siglos I–III
Roma
1259–1332
Fundación
1332–1609
Señoríos
2026
Hoy
Capítulo 01 · Bronce

Antes incluso de tener
un nombre.

3000 a.C. — 800 a.C.

El territorio donde hoy se levanta Puebla de Almenara lleva ocupado miles de años. Las cuevas y abrigos de la sierra —llamada a lo largo de los siglos Jarameña, Jablamenia, Javalmenia o Jabalameña— refugiaron ya a las primeras comunidades del Paleolítico y el Neolítico.

En el castillo y en el paraje de Las Minas han aparecido cerámicas y evidencias de enterramientos fechados entre los años 1300 y 800 a.C. Más cerca, en mitad de la sierra, los muros del despoblado conocido como «El Lugarejo» aún se intuyen entre el monte, esperando un estudio que algún día cuente su historia.

Capítulo 02 · Carpetania

El oppidum
del Cerro de la Cruz.

Hacia 180 a.C. — Mediados del s. II a.C.

Hacia el año 180 a.C., una de las tribus prerromanas que habitaban la Península —los carpetanos— levantó en la cima de la sierra un poblado fortificado, un oppidum. A 1.058 metros de altitud, sobre la plataforma natural más alta del término, miraba a todo un horizonte de asentamientos hermanos: desde el Cerro del Gollino hasta Fosos de Bayona, identificada con la antigua Kontrebia Karbika.

1.058 m
Altitud del oppidum
7.200 m²
Recinto amurallado
Única
Torre de su tipología en toda la Meseta

Lo más sobresaliente de aquel asentamiento es su arquitectura defensiva: una torre monumental que preside el extremo norte del recinto y que no encuentra paralelo en todo el ámbito carpetano. En su relleno interior se halló una inhumación ritual, probablemente vinculada a la fundación de la estructura: un adulto enterrado con las manos y los pies amputados y dispuestos sobre las rodillas. Un enigma que sigue desafiando a los arqueólogos.

La ocupación del cerro duró pocas décadas. Coincidió con un periodo de inestabilidad generalizada en la Carpetania, sacudida a mediados del siglo II a.C. por las guerras celtibéricas y lusitanas. Cuando llegó la paz romana, sus habitantes bajaron al llano.

Capítulo 03 · Hispania

Bajo la pax romana,
en la ribera del Cigüela.

Siglos I — III d.C.

Una vez impuesta la pax romana, los descendientes de aquellos carpetanos se trasladaron a las tierras llanas que cruza el río de la Vega, en el paraje conocido como San Clemente, Fuente Vieja o Los Majanares, entre Almonacid del Marquesado y Puebla de Almenara.

Fue un poblamiento sencillo, campesino, ligado a la explotación cerealística. La extensa necrópolis de cremación, las cerámicas pintadas y las sigillatas claras encontradas allí sitúan su inicio en el siglo I y su apogeo en el II. Aquel vicus pertenecía administrativamente a Segóbriga: sus vecinos eran segobrigenses, parte del territorio de aquella gran comunidad cívica.

Diane Domine Cornelius Iuilanius Ex voto. Lápida votiva a la diosa Diana hallada en Fuente Vieja

De aquel mismo lugar arrancaría una tradición que llega hasta hoy: el supuesto hallazgo de la imagen de San Blas y su traslado a Almonacid, origen remoto de la conocida fiesta de la Endiablada.

Capítulo 04 · Fundación

La carta puebla
de don Juan Manuel.

1259 — 1332

Tras la caída de Roma, aquel vicus sobrevivió un tiempo más, hasta quedar despoblado con la llegada musulmana. En el siglo XII, las tierras volvieron a ocuparse, esta vez algo más al sur, en torno a un manantial que dio nombre al nuevo poblado: Fuente de Domingo Pérez, en honor a su fundador, ayo de la infanta Beatriz, hija de Alfonso X.

Algo más de un siglo después, en 1305, el señorío de estas tierras recayó en uno de los hombres más poderosos del reino: don Juan Manuel, nieto y sobrino de reyes, autor del célebre Conde Lucanor. Le gustaba cazar halcones, ánades y grullas por el arroyo de la Fuente. Pero le gustaba más la estrategia. Decidió reforzar el castillo de Almenara y, para apoyarlo, fundar a su pie una nueva villa.

Así, el sábado 22 de marzo de 1332, se presentó en Fuente de Domingo Pérez con todo su séquito, sus escribanos y su parafernalia. Allí mismo, rubricó el documento fundacional de la nueva puebla.

Por façer bien e merçed a todos aquellos que viniesen a morar en su nueva puebla, cerca del castillo de Almenara en la Sierra de Javamenia… Carta Puebla de Almenara · 22 de marzo de 1332

A cambio de poblar el nuevo lugar, los vecinos recibían tierras, autogobierno parcial y exenciones fiscales: quedaban libres de pechos, pedidos, ayudas y martiniegas. Podían elegir sus propios alcaldes y jueces, y compartir pastos con Alarcón. Solo debían pagar el diezmo y la moneda forera cada siete años.

El documento fue confirmado por Enrique II en 1369 y por Enrique III en 1395. Mientras Almenara crecía, Fuente de Domingo Pérez —despojada de buena parte de sus tierras y pastos— languideció hasta desaparecer un siglo más tarde, dejando solo el nombre de la advocación de su iglesia: San Clemente.

Capítulo 05 · Señoríos

Marqueses, infanzones
y un Gran Cardenal.

1332 — 1609

Tras la muerte de don Juan Manuel en 1348, el señorío de Almenara cambió de manos muchas veces, arrastrado por la guerra civil castellana entre Pedro I y Enrique de Trastámara. En 1367, el nuevo rey lo entregó como recompensa al primer marqués de Villena, don Alfonso de Aragón.

Desde entonces, Almenara perteneció siempre al marquesado de Villena —el rey impuso que sus tierras no se vendieran ni dividieran— y pasó por las manos de Rodrigo de Cervera (que estuvo a punto de morir a manos de sus propios vasallos por cobrar el diezmo dos veces), del doctor Pedro Sánchez Peralta —que pagó por ella 10,26 kg de oro— y, ya entrada la Edad Moderna, del Gran Cardenal de España, don Pedro González de Mendoza.

Ave María Gratia Plena. Lema de los Mendoza, esculpido en la muralla del castillo

Bajo los Mendoza, Almenara entró en una época de esplendor: el castillo se reforzó, la villa creció y el mayorazgo se consolidó. Llegó incluso a ostentar el título de marquesado de Almenara, otorgado por Felipe II en 1587 a Íñigo López de Mendoza.

Los señores
de Almenara.

Tres siglos de nobles a los que esta villa estuvo ligada. Por orden de llegada.

1305 – 1348
Don Juan Manuel
Señor de Villena

Nieto y sobrino de reyes. Autor del Conde Lucanor. Firma la Carta Puebla en 1332.

1367 – 1391
Alfonso de Aragón
I Marqués de Villena

Recibe el marquesado de Enrique II como pago por su ayuda en la guerra civil castellana.

1373 – 1395
Rodrigo de Cervera
Caballero de Alfonso de Aragón

Cobró el diezmo dos veces. Los vecinos se sublevaron y estuvo a punto de morir en dos ocasiones.

1396 – 1430
Pedro Sánchez Peralta
Oidor y contador mayor del rey

Compró el señorío por 3.000 florines de oro aragoneses (10,26 kg de oro).

1487 – 1495
Pedro González de Mendoza
Gran Cardenal de España

Pagó 3.682.500 maravedíes. Ordenó la gran reforma del castillo en 1491-1492.

1495 – 1536
Diego Hurtado de Mendoza
Conde de Mélito

Hijo del Cardenal. Terminó la cerca exterior del castillo y grabó el lema de los Mendoza en sus muros.

1553 – 1573
Ana de Mendoza de la Cerda
Princesa de Éboli

La célebre princesa tuerta, esposa de Ruy Gómez de Silva. Litigó por el mayorazgo y lo perdió.

1587 – 1591
Íñigo López de Mendoza
I Marqués de Almenara

Felipe II le otorga el título de Marqués de Almenara en 1587.

1609 →
Ruy Gómez de Silva y Mendoza
III Marqués de Almenara · III Duque de Pastrana

Bajo su señorío se desmonta el castillo para construir con sus sillares la ermita de la Misericordia.

Hijos del pueblo,
nombre propio.

Vecinos de Almenara cuya huella trascendió las murallas.

Siglo XVII

Don Juan de Cuenca

Obispo de Cádiz

El personaje más célebre de Puebla de Almenara. Fundó en su pueblo un hospital para ancianos pobres cuyas constituciones se firmaron en diciembre de 1619. Está enterrado en una de las capillas de la Iglesia parroquial.

Siglo XIX

Francisco de Paula Alcalá

Teniente general · Senador vitalicio

Nacido en 1791. Capitán General de Filipinas, héroe de las guerras carlistas. Recibió dos veces la Cruz de San Fernando, una de las máximas condecoraciones militares del Reino.

Hijo predilecto · 2025

Eugenio Jiménez Moreno

Primer Alcalde-Presidente del periodo democrático · 1979–1983

Ocupó la Alcaldía en la Legislatura Constituyente y la Primera Legislatura, sentando las bases de la transición democrática en Puebla de Almenara. Bajo Unión de Centro Democrático, su mandato supuso el paso del régimen anterior a un Ayuntamiento elegido por los vecinos. Nombrado Hijo Predilecto por acuerdo del Pleno municipal de 4 de octubre de 2025.

Hijo predilecto · 2025

Francisco Moreno Vara

Alcalde-Presidente · 1983–2007

El alcalde que más tiempo ha gobernado Puebla de Almenara: veinticuatro años al frente del Ayuntamiento, el mandato más largo de la democracia. Bajo el Partido Popular, llegó a alcanzar la cifra récord de 5 concejales de 7 en el pleno municipal. Su largo mandato marcó la vida del pueblo a finales del siglo XX y principios del XXI. Nombrado Hijo Predilecto por acuerdo del Pleno municipal de 4 de octubre de 2025.

Tradiciones que
nos unen.

Fiestas y devociones que han sobrevivido siglos enteros.

8 de Septiembre

Nuestra Señora de la Misericordia

Patrona del pueblo desde el siglo XVII. Romeros y peregrinos de toda España suben a venerarla en la fiesta patronal. Cada año atrae más devotos.

9 de Septiembre

Santísimo Cristo de la Piedad

El día del patrón del pueblo, justo después de la fiesta grande. Procesión, misa solemne y reunión vecinal.

Pentecostés y 24 de Agosto

La Virgen sube y baja

En Pentecostés se celebra la bajada de la Virgen de la Ermita a la Iglesia parroquial. El 24 de agosto, todo el pueblo la acompaña de vuelta a su ermita en procesión.

Epílogo · Hoy

Lo que somos
en 2026.

Edad Contemporánea

En 1826, el diccionario de Sebastián de Miñano describía a Puebla de Almenara con 958 habitantes, una parroquia, dos hospitales y un pósito, situada al pie de la Sierra Jarameña «con varios pozos abundantes de agua dulce». Producía granos, aceite, vino, patata y hortaliza, y se distinguía por su alfarería.

Un siglo después, en 1900, la villa había crecido hasta los 1.123 habitantes. Hoy, con 311 vecinos censados, Puebla de Almenara mira al futuro con la misma vocación con la que fue fundada: la de ser un sitio donde merece la pena vivir, crecer y volver.

Y LA HISTORIA LA SEGUIMOS CONSTRUYENDO DÍA A DÍA ENTRE TODOS